29.10.25

A Genomic Sequencing Approach to Newborn Mass Screening and Its Opportunities.

Carli D, Quarello P, Porta F, et al. A Genomic Sequencing Approach to Newborn Mass Screening and Its Opportunities. JAMA Netw Open. 2025;8(10):e2538198. doi:10.1001/jamanetworkopen.2025.38198

Resumen
Importancia:   La secuenciación de nueva generación (NGS) tiene el potencial de revolucionar el cribado neonatal (NBS) al permitir la identificación temprana de afecciones genéticas tratables que no son detectables mediante los métodos tradicionales. Sin embargo, su integración en los programas de cribado rutinarios sigue siendo limitada debido a desafíos relacionados con la viabilidad, la interpretación y el impacto clínico.

Objetivo   Investigar la aceptabilidad y viabilidad, así como las implicaciones clínicas, de un programa de cribado neonatal basado en NGS utilizando ADN extraído de muestras de sangre seca (DBS).

Diseño, entorno y participantes:   Este estudio de cohorte prospectivo, no farmacológico, intervencionista y unicéntrico se propuso a padres cuyos recién nacidos nacieron entre el 1 de octubre de 2023 y el 31 de julio de 2024 en un hospital de tercer nivel de Turín, Italia, centro de referencia para embarazos de alto riesgo. Los recién nacidos fueron seleccionados consecutivamente al nacer e incluidos en el estudio tras obtener el consentimiento de los padres durante su estancia en la maternidad.

Se realizó   la secuenciación del exoma completo (WES) utilizando un panel in silico de 521 genes asociados con afecciones pediátricas con tratamiento clínico. Solo se informaron variantes patogénicas o probablemente patogénicas.

Resultados y medidas principales   . El resultado principal fue la viabilidad técnica de la secuenciación del exoma completo (WES) en muestras de sangre seca (DBS). Los resultados secundarios fueron el establecimiento de una base de datos de secuenciación genómica para un reanálisis rápido en caso de que surjan indicaciones clínicas posteriores, y la evaluación cualitativa preliminar de casos de ejemplo seleccionados para explorar las implicaciones clínicas de los resultados de la detección neonatal basada en secuenciación de nueva generación (NGS) y así fundamentar su futura implementación en la práctica clínica habitual.

De   4709 recién nacidos elegibles, se incluyeron 4067 (86,4 %) (2078 varones [51,1 %]; edad gestacional media [DE], 38,7 [1,9] semanas). La secuenciación fue exitosa en 4054 recién nacidos (99,7 %). De los 4054 recién nacidos analizados, 542 (13,4 %) dieron positivo en la prueba de detección. Tras la confirmación ortogonal y los estudios de segregación familiar, se obtuvieron 568 diagnósticos moleculares relevantes, que afectaron a 529 recién nacidos (13,0 %). Durante el seguimiento, 45 recién nacidos se sometieron a un reanálisis de secuenciación del exoma completo (WES) debido a la sospecha clínica de una enfermedad genética; de ellos, 9 (20,0 %) recibieron un diagnóstico no incluido en el panel de detección inicial.

Conclusiones y relevancia:   El cribado neonatal genómico mediante la secuenciación del exoma completo (WES) a partir de muestras de sangre seca (DBS) resultó técnicamente factible y permitió la identificación temprana de afecciones genéticas tratables. La integración de métodos genómicos en el cribado neonatal, si bien persisten desafíos éticos, logísticos y clínicos, constituye un paso lógico que requiere asesoramiento genético adecuado y seguimiento a largo plazo.

1.9.25

Vitamin D supplementation in pregnant or breastfeeding women or young children for preventing asthma.

Patchen BK, Best CM, Boiteau J, Solvik BS, Vonderschmidt A, Xu J, Cohen RT, Cassano PA. Vitamin D supplementation in pregnant or breastfeeding women or young children for preventing asthma. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Aug 12;8(8):CD013396. doi: 10.1002/14651858.CD013396.pub2


ANTECEDENTES : Los estudios controlados aleatorizados que evalúan la suplementación con vitamina D durante el embarazo o la primera infancia para la prevención del asma infantil han arrojado resultados no concluyentes. Las revisiones sistemáticas previas sobre la vitamina D para la prevención del asma se centraron en estudios que comparaban la vitamina D con placebo o estudios que intervenían durante el embarazo, lo que limita el conjunto de evidencia.

OBJETIVOS : Principales: evaluar la eficacia de cualquier suplementación con vitamina D, incluyendo la suplementación en dosis altas en etapas tempranas de la vida, incluyendo el período prenatal, para la prevención del asma infantil. Secundarios: evaluar la eficacia de la suplementación con vitamina D: • para la prevención del asma en niños con riesgo de deficiencia de vitamina D al inicio del ensayo o cuyas madres presentaban riesgo; • según el momento de la intervención y la dosis acumulada administrada; • para la prevención de factores asociados con el asma infantil temprana, incluyendo dermatitis atópica, infecciones de las vías respiratorias, sensibilización a alérgenos e inflamación de las vías respiratorias.

MÉTODOS DE BÚSQUEDA : Se realizaron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE, Embase, ClinicalTrials.gov, la Plataforma de Registros Internacionales de Ensayos Clínicos y el Registro Cochrane de Ensayos de Vías Respiratorias y Piel. Se revisaron las listas de referencias de revisiones sistemáticas y metanálisis relevantes. Se contactó con los autores para obtener información adicional sobre los estudios según fuera necesario. Fecha de la última búsqueda: octubre de 2023.

CRITERIOS DE SELECCIÓN : Se incluyeron estudios controlados aleatorizados que compararon dosis altas de vitamina D frente a dosis bajas/estándar (= 400 unidades internacionales (UI)/día) o cualquier vitamina D frente a placebo/ningún tratamiento en mujeres embarazadas o lactantes o niños de hasta cinco años de edad, generalmente sanos, que evaluaron asma infantil, sibilancias, dermatitis atópica, infecciones de las vías respiratorias, sensibilización alérgica e inflamación de las vías respiratorias. Se excluyeron los ensayos que reclutaron poblaciones con enfermedades preexistentes.

RECOLECCIÓN Y ANÁLISIS DE DATOS : Seguimos los procedimientos metodológicos estándar de Cochrane, incluyendo el uso del flujo de trabajo Screen4Me de Cochrane. Consideramos a los participantes en lugar de los eventos como la unidad de análisis, realizamos un metanálisis de efectos fijos e informamos los riesgos relativos (RR) o las diferencias de medias (DM) con intervalos de confianza (IC) del 95% para cuatro comparaciones: (1) cualquier vitamina D versus placebo/ninguna suplementación en mujeres embarazadas o en período de lactancia; (2) cualquier vitamina D versus placebo/ninguna suplementación en lactantes o niños; (3) vitamina D en dosis alta versus baja/estándar en mujeres embarazadas o en período de lactancia; (4) vitamina D en dosis alta versus baja/estándar en lactantes o niños. Nuestros resultados fueron: asma, sibilancias, dermatitis atópica, infecciones de las vías respiratorias, sensibilización alérgica, inflamación de las vías respiratorias y eventos adversos. Describimos narrativamente los resultados que no pudieron ser metaanalizados. Utilizamos la herramienta Cochrane de riesgo de sesgo (RoB) para evaluar el sesgo en los estudios. Utilizamos GRADE para evaluar la certeza de la evidencia.

RESULTADOS PRINCIPALESSe incluyeron 18 estudios con un total de 10 611 participantes, de los cuales 16 aportaron datos a metanálisis. Los estudios se realizaron en todo el mundo, la mayoría en países de altos ingresos. La dosis y la frecuencia de administración de vitamina D oscilaron entre 200 UI/día y 100 000 UI en bolo trimestral, y la duración de la suplementación osciló entre 28 días y dos años. Comparación 1. Cualquier vitamina D versus placebo/ninguna suplementación en mujeres embarazadas o lactantes (4 estudios) En comparación con placebo o ninguna suplementación, cualquier vitamina D administrada a mujeres embarazadas o lactantes puede reducir el riesgo de asma infantil temprana (RR 0,17, IC del 95%: 0,05 a 0,61; 1 estudio, 236 participantes; evidencia de certeza baja) y probablemente tiene poco o ningún efecto sobre las infecciones de las vías respiratorias infantiles (RR 1,00, IC del 95%: 0,97 a 1,04; 3 estudios, 1564 participantes; evidencia de certeza moderada). La evidencia es muy incierta para sibilancias, dermatitis atópica, sensibilización alérgica, inflamación de las vías respiratorias o eventos adversos. Comparación 2. Cualquier vitamina D versus placebo/ninguna suplementación en lactantes o niños (5 estudios) En comparación con placebo o ninguna suplementación, cualquier vitamina D administrada a lactantes o niños puede tener poco o ningún efecto sobre las sibilancias infantiles (RR 0,89; IC del 95 %: 0,68 a 1,16; 2 estudios, 431 participantes; evidencia de certeza baja), la dermatitis atópica (RR 1,01; IC del 95 %: 0,80 a 1,28; 2 estudios, 448 participantes; evidencia de certeza baja), las infecciones de las vías respiratorias (RR 0,92; IC del 95 %: 0,83 a 1,01; 2 estudios, 500 participantes; evidencia de certeza baja), la sensibilización alérgica (RR 2,25; IC del 95 %: 0,60 a 8,50; 1 estudio, 228 participantes; evidencia de certeza baja) o la inflamación de las vías respiratorias medida por recuentos de eosinófilos (RR 1,06, IC del 95%: 0,65 a 1,74; 1 estudio, 226 participantes; evidencia de certeza baja). La evidencia es muy incierta para el asma y los eventos adversos. Comparación 3. Dosis alta versus dosis baja/estándar de vitamina D en mujeres embarazadas o lactantes (4 estudios) En comparación con la dosis baja/estándar, la vitamina D en dosis alta administrada a mujeres embarazadas o lactantes probablemente reduce el riesgo de sibilancias en la infancia (RR 0,79, IC del 95%: 0,64 a 0,98; 3 estudios, 1439 participantes; evidencia de certeza moderada), pero probablemente produce poca o ninguna diferencia en el asma infantil, aunque la dirección y la magnitud del efecto son similares a las de las sibilancias (RR 0,81, IC del 95%: 0,63 a 1,04; 2 estudios, 1355 participantes; evidencia de certeza moderada). En comparación con la dosis baja/estándar, la vitamina D en dosis altas durante el embarazo probablemente tenga poco o ningún efecto sobre la dermatitis atópica infantil (RR 0,91; IC del 95 %: 0,75 a 1,11; 3 estudios, 1439 participantes; evidencia de certeza moderada), las infecciones de las vías respiratorias (RR 0,95; IC del 95 %: 0,82 a 1,11; 3 estudios, 1441 participantes; evidencia de certeza moderada) o la sensibilización alérgica (RR 1,01; IC del 95 %: 0,87 a 1,18; 2 estudios, 1110 participantes; evidencia de certeza moderada). La evidencia sobre los eventos adversos es muy incierta. Ningún estudio evaluó la inflamación de las vías respiratorias. Comparación 4.Dosis alta versus dosis baja/estándar de vitamina D en lactantes o niños (7 estudios) En comparación con la dosis baja/estándar, la vitamina D en dosis alta administrada a lactantes o niños puede reducir ligeramente las infecciones de las vías respiratorias (RR 0,94, IC del 95%: 0,90 a 0,98; 6 estudios, 2385 participantes; evidencia de certeza baja), pero puede tener poco o ningún efecto sobre la dermatitis atópica (RR 0,76, IC del 95%: 0,55 a 1,05; 1 estudio, 769 participantes; evidencia de certeza baja). La evidencia es muy incierta para el asma, las sibilancias, la sensibilización alérgica y los eventos adversos. Ningún estudio evaluó la inflamación de las vías respiratorias.

CONCLUSIONES DE LOS AUTORES : La evidencia que respalda el efecto protector de la suplementación con vitamina D en las primeras etapas de la vida, incluido el período prenatal, sobre el asma infantil es limitada. Una evidencia de certeza moderada sugiere que la vitamina D en dosis altas durante el embarazo probablemente ayude a prevenir las sibilancias infantiles. La evidencia sobre los efectos de la vitamina D en la primera infancia sobre el asma o las sibilancias es menos concluyente. Se necesitan estudios adicionales de alta calidad, especialmente en lactantes y niños, para establecer con certeza los efectos de la suplementación con vitamina D sobre el asma infantil y los factores asociados.

2.6.25

Eficacia de los programas de prevención del suicidio en adolescentes y adaptación sociocultural de los programas: una revisión sistemática




RESUMEN:
El suicidio es una de las principales causas de muerte en adolescentes y se puede prevenir mediante programas escolares. Esta revisión tuvo como objetivo identificar los programas de prevención del suicidio disponibles para adolescentes, su contextualización y los efectos en las conductas suicidas, la búsqueda de ayuda, el conocimiento, la actitud y el afrontamiento. Esta revisión se realizó mediante una búsqueda en cuatro bases de datos siguiendo las directrices PRISMA. Se buscaron artículos publicados hasta septiembre de 2023 y la búsqueda se repitió en junio de 2024. Se incluyeron todos los tipos de estudios realizados entre adolescentes, fuera de centros de salud y publicados en inglés. Se excluyeron los estudios que incluyeron adolescentes con afecciones de salud mental preexistentes, grupos de minorías sexuales y de género. La calidad se evaluó utilizando las herramientas del Instituto Joanna Briggs. El protocolo de revisión se registró en PROSPERO (CRD42023469637). Se incluyeron un total de 53 de los 3663 artículos identificados. Se utilizaron 41 programas diferentes de prevención del suicidio en los 53 estudios. La extracción de datos se centró en el autor, el año de publicación, el país, los objetivos del estudio, la población, las intervenciones, los grupos de comparación, la contextualización y los resultados de las intervenciones. La mayoría de los estudios (64,2%) se realizaron en Estados Unidos. Tres estudios mencionaron la contextualización del programa sin entrar en detalles. De los estudios que midieron conductas suicidas (82,1%), búsqueda de ayuda (66,7%), conocimientos (93,8%), actitud (81,8%) y afrontamiento (50%), todos informaron sobre la eficacia de los programas. No se pudieron identificar estudios de países de ingresos bajos y medios, y muy pocos estudios mencionaron la contextualización de los programas. La heterogeneidad de los estudios y la diversidad de programas, herramientas, estándares de ejecución y tiempos de seguimiento entre los estudios dificultaron la extracción de conclusiones sobre la eficacia general de los programas.

21.4.25

Implementing Recommended Mental Health and Substance Use Screening and Counseling Interventions in Primary Care Settings for Children and Adolescents. Systematic Review.

Systematic Review: Implementing Recommended Mental Health and Substance Use Screening and Counseling Interventions in Primary Care Settings for Children and Adolescents. Content last reviewed April 2025. Effective Health Care Program, Agency for Healthcare Research and Quality, Rockville, MD.

ABSTRACT

Objectives. To assess the impact of implementation strategies for mental health and substance use screening and counseling for children and adolescents in primary care as recommended by the United States Preventive Services Task Force and Bright Futures Periodicity Schedule.

Data sources. PubMed®, PsycInfo®, Cochrane Library, and the Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature®, as well as gray literature sources, reference lists, and technical experts.

Review methods. We followed the Agency for Healthcare Research and Quality Methods Guide for Effectiveness and Comparative Effectiveness Reviews, adapting it with classifications from the Expert Recommendations for Implementing Change (ERIC) and the Effective Practice and Organisation of Care (EPOC) taxonomies. We searched for studies published from January 1, 2010, through July 26, 2024, and selected studies that compared strategies for implementing mental health and substance use screening and counseling interventions for children and adolescents in primary care with another implementation strategy or no strategy. We evaluated randomized and nonrandomized controlled trials and interrupted time series studies. Studies conducted outside the United States were evaluated separately.

Results. We included 11 studies from the United States and 2 from other countries. Studies focused on screening and counseling for depression and suicide risk, eating disorders, substance use disorders, and general behavioral health risk factors. Implementation approaches were multifaceted and consisted of learning collaboratives, providing support to clinicians, adding new team members to incorporate behavioral health into primary care, and using technology. Overall, our confidence in the available evidence was limited, with numerous outcomes receiving a very low strength of evidence rating. When compared to clinical interventions where only minimal or no strategies were employed, the use of implementation strategies consistently resulted in higher screening rates and increased initiation of treatments. Few studies assessed patient outcomes, and clinician support neither reduced risk behaviors nor increased referrals for specialty substance use treatment. Different types of implementation approaches appeared to have comparable effectiveness. The evidence on the impact of implementation strategies on inequities in the delivery of recommended interventions for populations at risk for disparities was limited to a single study focused on clinician support for screening for depression and suicide risk, and yielded very low strength of evidence. We did not identify any studies on implementation of screening for anxiety or maternal depression among teenage mothers. Furthermore, none of the included studies assessed the acceptability or feasibility of the implementation approaches utilized, nor were patients’ quality of life or adverse events assessed.

Conclusions. The identified implementation approaches may increase screening and brief interventions. The evidence, however, is uncertain. Different types of implementation strategies appear to have comparable effectiveness.

21.3.25

Detección de la inseguridad alimentaria Declaración de recomendación del Grupo de trabajo sobre servicios preventivos de EE. UU. (USPSTF)

Importancia.   Según datos de una encuesta, el 12,8 % de los hogares experimentó inseguridad alimentaria en 2022: el 7,7 % experimentó baja seguridad alimentaria y el 5,1 % experimentó muy baja. Casi un tercio de los hogares con ingresos inferiores al umbral federal de pobreza padecen inseguridad alimentaria. La inseguridad alimentaria es una de las múltiples afecciones médicas, psicológicas y sociales comunes en los hogares económicamente desfavorecidos.

Objetivo   El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) encargó una revisión sistemática para evaluar la evidencia sobre los beneficios y los daños de la detección de la inseguridad alimentaria en el ámbito de la atención de la salud.

Población   Niños, adolescentes y adultos.

Evaluación de la evidencia   El USPSTF concluye que la evidencia es insuficiente y que no se puede determinar el equilibrio entre los beneficios y los daños de la detección de la inseguridad alimentaria en los resultados de salud en el ámbito de la atención primaria.

Recomendación:   El USPSTF concluye que la evidencia actual es insuficiente para evaluar el equilibrio entre los beneficios y los perjuicios de la detección de la inseguridad alimentaria en los resultados de salud en el ámbito de la atención primaria. (Declaración I)

10.7.24

La AEMPS publica la campaña “Consejos para una adecuada protección solar en niños”


La AEMPS publica la campaña “Consejos para una adecuada protección solar en niños” [Internet]. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. 2024 [fecha de publicación 2 julio de 2024]. Disponible en: https://www.aemps.gob.es/informa/la-aemps-publica-la-campana-consejos-para-una-adecuada-proteccion-solar-en-ninos/
  • La AEMPS lanza esta iniciativa junto con el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y la Fundación Piel Sana
  • El uso de ropa, gafas de sol, gorra y fotoprotector, así como evitar las horas centrales del día, son medidas de vital importancia para una protección eficaz frente al sol
  • Mediante actuaciones de control del mercado, campañas de concienciación y la cosmetovigilancia, la AEMPS supervisa que los protectores solares cumplan con todas las garantías de seguridad y eficacia
  • La Agencia está trabajando para modificar la normativa europea y hacer frente a la variabilidad en la medida del FPS

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha lanzado hoy la campaña “Consejos para una adecuada protección solar en niños” que advierte sobre la importancia de protegerse frente al sol, y proteger especialmente a los más pequeños. Esta acción se desarrolla, además, en colaboración con el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con consejos para proteger el área ocular de la radiación solar mediante el uso de gafas adecuadas, y con la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), entidad que fomenta el estudio de la piel y sus enfermedades.

Como cada año, la AEMPS publica una serie de consejos con información para protegerse adecuadamente, en esta ocasión especialmente a la población infantil, y evitar los daños que la exposición solar puede ocasionar en nuestra salud, tales como quemaduras, manchas, alergias solares, reacciones fototóxicas, lesiones oculares, fotoenvejecimiento a largo plazo o el aumento de la incidencia de cáncer de piel.

Es importante recordar cuáles son los protectores solares más adecuados y cómo usarlos, pero también es necesario saber que la aplicación única de fotoprotector sin el uso de medios físicos (como gafas adecuadas, gorras, sombreros) no es suficiente para la protección frente a la radiación solar.


La AEMPS, al margen de actividades de concienciación, desarrolla de manera continua diferentes actividades de control de mercado y de cosmetovigilancia para garantizar que los protectores solares cumplan con los requisitos de calidad, seguridad y eficacia y correcta información.


Por otro lado, la Agencia está focalizando sus recursos y esfuerzos en adaptar el marco legal al avance del conocimiento científico y técnico, que permita, entre otras cosas, disponer de un método de medida robusto para la determinación del Factor de Protección Solar (FPS) con menor variabilidad de la que muestra la norma actual, que refuerce la confianza de la ciudadanía y la industria hacia los productos solares y hacia las autoridades en la toma de decisiones.

29.5.24

Interventions to prevent obesity in children aged 5 to 11 years old.

Spiga F, Davies AL, Tomlinson E, et al. Interventions to prevent obesity in children aged 5 to 11 years old. Cochrane Database Syst Rev. 2024 May 20;5(5):CD015328. doi: 10.1002/14651858.CD015328.pub2. (Systematic review)

Antecedentes: La prevención de la obesidad en los niños es una prioridad de salud pública internacional dada la prevalencia de la enfermedad (y su importante impacto en la salud, el desarrollo y el bienestar). Las intervenciones que tienen como objetivo prevenir la obesidad implican estrategias de cambio de comportamiento que promueven una alimentación saludable o niveles de "actividad" (actividad física, comportamiento sedentario y/o sueño) o ambos, y funcionan reduciendo la ingesta de energía y/o aumentando el gasto de energía, respectivamente. Existe incertidumbre sobre qué enfoques son más efectivos y se han publicado numerosos estudios nuevos en los últimos cinco años, desde la versión anterior de esta revisión Cochrane.

Objetivos: Evaluar los efectos de las intervenciones que tienen como objetivo prevenir la obesidad en niños mediante la modificación de la ingesta dietética o los niveles de "actividad", o una combinación de ambos, sobre los cambios en el IMC, la puntuación zBMI y los eventos adversos graves.

Métodos de búsqueda: Se utilizaron métodos de búsqueda Cochrane extensivos y estándar. La última fecha de búsqueda fue febrero de 2023.

Criterios de selección: ensayos controlados aleatorios en niños (edad media de 5 años o más, pero menos de 12 años), que compararan intervenciones dietéticas o de "actividad" (o ambas) para prevenir la obesidad con ninguna intervención, atención habitual o con otra intervención elegible, en cualquier configuración. Los estudios debían medir los resultados al menos 12 semanas después del inicio. Se excluyeron las intervenciones diseñadas principalmente para mejorar el rendimiento deportivo.

Recopilación y análisis de datos: Se utilizaron métodos Cochrane estándar. Nuestros resultados fueron el índice de masa corporal (IMC), la puntuación zBMI y los eventos adversos graves, evaluados a corto (12 semanas a < 9 meses desde el inicio), mediano (9 meses a < 15 meses) y largo plazo (≥ 15 meses). ) hacer un seguimiento. Se utilizó GRADE para evaluar la certeza de la evidencia para cada resultado.

Resultados principales: Esta revisión incluye 172 estudios (189 707 participantes); Se incluyeron 149 estudios (160 267 participantes) en los metanálisis. Ciento cuarenta y seis estudios se realizaron en países de altos ingresos. El ámbito principal para la realización de la intervención fueron las escuelas (111 estudios), seguido de la comunidad (15 estudios), el hogar (ocho estudios) y un ámbito clínico (siete estudios); una intervención se realizó mediante telesalud y 31 estudios se realizaron en más de un entorno. Se implementaron ochenta y seis intervenciones durante menos de nueve meses; el más corto se realizó en una visita y el más largo en cuatro años. 132 estudios declararon financiación no industrial; 24 estudios fueron financiados total o parcialmente por la industria. Intervenciones dietéticas versus control Las intervenciones dietéticas, en comparación con el control, pueden tener poco o ningún efecto sobre el IMC en el seguimiento a corto plazo (diferencia de medias (DM) 0, intervalo de confianza (IC) del 95%: -0,10 a 0,10; 5 estudios, 2107 participantes; evidencia de certeza baja) y en el seguimiento a mediano plazo (DM -0,01; IC del 95%: -0,15 a 0,12; nueve estudios, 6815 participantes; evidencia de certeza baja) o zIMC en el seguimiento a largo plazo (DM). -0,05; IC del 95%: -0,10 a 0,01; siete estudios, 5285 participantes; evidencia de certeza baja). Las intervenciones dietéticas, en comparación con el control, probablemente tienen poco o ningún efecto sobre el IMC en el seguimiento a largo plazo (DM -0,17; IC del 95%: -0,48 a 0,13; dos estudios, 945 participantes; evidencia de certeza moderada) y el zIMC a corto plazo. - o seguimiento a mediano plazo (DM -0,06; IC del 95%: -0,13 a 0,01; ocho estudios, 3695 participantes; DM -0,04; IC del 95%: -0,10 a 0,02; nueve estudios, 7048 participantes; evidencia de certeza moderada) . Cinco estudios (1913 participantes; evidencia de certeza muy baja) informaron datos sobre eventos adversos graves: uno informó eventos adversos graves (p.ej. alergia, problemas de conducta y malestar abdominal) que pueden haber ocurrido como resultado de la intervención; cuatro no informaron ningún efecto. Intervenciones de actividad versus control Las intervenciones de actividad, en comparación con el control, pueden tener poco o ningún efecto sobre el IMC y el zIMC en el seguimiento a corto o largo plazo (IMC a corto plazo: DM -0,02; IC del 95%: -0,17 a 0,13; 14 estudios, 4069 participantes; IMC a corto plazo: DM -0,02; IC del 95%: -0,07 a 0,02; evidencia de certeza baja a largo plazo: DM -0,07; IC del 95%: -0,24 a 0,10; 8 estudios, 8302 participantes; zIMC a largo plazo: DM -0,02; IC del 95%: -0,09 a 0,04; evidencia de certeza baja; Las intervenciones de actividad probablemente den como resultado una ligera reducción del IMC y del zIMC en el seguimiento a mediano plazo (IMC: DM -0,11; IC del 95 %: -0,18 a -0,05; 16 estudios, 21 286 participantes; zIMC: DM -0,05; IC del 95 % -0,09 a -0,02; 13 estudios, 20 600 participantes; evidencia de certeza moderada). Once estudios (21 278 participantes; evidencia de certeza baja) informaron datos sobre eventos adversos graves; un estudio informó dos esguinces menores de tobillo y un estudio informó la tasa de incidencia de eventos adversos (p. ej.lesiones musculoesqueléticas) que puedan haber ocurrido como resultado de la intervención; nueve estudios no informaron ningún efecto. Intervenciones dietéticas y de actividad versus control Las intervenciones dietéticas y de actividad, en comparación con el control, pueden dar lugar a una ligera reducción del IMC y del zIMC en el seguimiento a corto plazo (IMC: DM -0,11; IC del 95 %: -0,21 a -0,01; 27 estudios , 16 066 participantes; IMC z: DM -0,03; IC del 95%: -0,06 a 0,00; 26 estudios, 12 784 participantes; evidencia de certeza baja) y probablemente dé lugar a una reducción del IMC y del zIMC en el seguimiento a mediano plazo (IMC: DM). -0,11; IC del 95%: -0,21 a -0,00; 21 estudios, 17 547 participantes; DM -0,05; IC del 95%: -0,07 a -0,02; 24 estudios, 20 998 participantes; Las intervenciones dietéticas y de actividad en comparación con el control pueden dar lugar a poca o ninguna diferencia en el IMC y el zIMC en el seguimiento a largo plazo (IMC: DM 0,03; IC del 95%: -0,11 a 0,16; 16 estudios, 22 098 participantes; zIMC: DM -0,02). , IC del 95%: -0,06 a 0,01; 22 estudios, 23 594 participantes; evidencia de certeza baja). Diecinueve estudios (27 882 participantes; evidencia de certeza baja) informaron datos sobre eventos adversos graves: cuatro estudios informaron la aparición de eventos adversos graves (p.ej. lesiones, niveles bajos de conducta dietética extrema); 15 estudios no informaron ningún efecto. La heterogeneidad fue evidente en los resultados de todos los resultados en los tres momentos de seguimiento, lo que no pudo explicarse por el entorno principal de las intervenciones (escuela, hogar, escuela y hogar, otros), el estado de ingresos del país (ingresos altos versus no -altos ingresos), el nivel socioeconómico de los participantes (bajo versus mixto) y la duración de la intervención. La mayoría de los estudios excluyeron a los niños con una discapacidad física o mental.lo cual no pudo explicarse por el entorno principal de las intervenciones (escuela, hogar, escuela y hogar, otros), el estado de ingresos del país (ingresos altos versus ingresos no altos), el estado socioeconómico de los participantes (bajo versus mixto) y la duración de la intervención. La mayoría de los estudios excluyeron a los niños con una discapacidad física o mental.lo cual no pudo explicarse por el entorno principal de las intervenciones (escuela, hogar, escuela y hogar, otros), el estado de ingresos del país (ingresos altos versus ingresos no altos), el estado socioeconómico de los participantes (bajo versus mixto) y la duración de la intervención. La mayoría de los estudios excluyeron a los niños con una discapacidad física o mental.

Conclusiones de los autores: El conjunto de pruebas de esta revisión demuestra que una variedad de intervenciones de "actividades" escolares, solas o en combinación con intervenciones dietéticas, pueden tener un efecto beneficioso modesto sobre la obesidad infantil a corto y mediano plazo. pero no en el seguimiento a largo plazo. Las intervenciones dietéticas por sí solas pueden producir poca o ninguna diferencia. Se identificaron pruebas limitadas de baja calidad sobre el efecto de las intervenciones dietéticas o de actividad sobre los eventos adversos graves y las desigualdades en salud; Los análisis exploratorios de estos datos no sugieren ningún impacto significativo. Identificamos una escasez de evidencia para entornos domésticos y comunitarios (por ejemplo, brindados a través de grupos juveniles locales), para niños que viven con discapacidades e indicadores de inequidades en salud.

25.3.24

Prevención de la obesidad en la primera infancia (1-5 años): una revisión sistemática de intervenciones conductuales multicomponentes basadas en la familia.

Johnson LG, Cho H, Lawrence SM, et al. Early childhood (1-5 years) obesity prevention: A systematic review of family-based multicomponent behavioral interventions. Prev Med. 2024 Apr;181:107918. DOI: 10.1016/j.ypmed.2024.107918.

INTRODUCCIÓN : En todo el mundo, 38,9 millones de niños menores de 5 años tienen sobrepeso u obesidad, lo que provoca diabetes tipo 2, complicaciones cardiovasculares, depresión y malos resultados educativos. La obesidad es difícil de revertir y los estilos de vida (saludables o no saludables) pueden persistir desde el año y medio de edad. Dirigirse a los cuidadores para ayudar a abordar conductas modificables puede ofrecer una solución viable.

OBJETIVO : Evaluar el impacto de las intervenciones familiares de componentes múltiples sobre los resultados basados ​​en el peso en la primera infancia y explorar los resultados de comportamiento secundarios relacionados.

MÉTODOS : Se realizaron búsquedas en cuatro bases de datos (1/2017-6/2022) de ensayos controlados aleatorios (ECA) de intervenciones de prevención de la obesidad en niños (1-5 años). Los estudios elegibles incluyeron un resultado basado en el peso medido objetivamente, intervenciones familiares dirigidas al cuidador o la familia e intervenciones que incluyeron al menos dos componentes conductuales de nutrición, actividad física o sueño.

RESULTADOS : Se identificaron once intervenciones que constan de cuatro modos de ejecución: autoguiada (n = 3), instrucción grupal cara a cara (n = 3), visitas domiciliarias cara a cara (n = 2) y niveles múltiples. de influencia (n = 3). Los estudios revisados ​​casi no informaron efectos significativos sobre los resultados basados ​​en el peso de los niños. Sólo dos estudios (uno fue un estudio piloto con poco poder estadístico) dieron como resultado resultados positivos significativos en el control del peso infantil. Siete de las intervenciones mejoraron significativamente la ingesta dietética de los niños.

CONCLUSIÓN : Excepto uno, los estudios revisados ​​informaron que las intervenciones familiares no tuvieron efectos significativos sobre los resultados basados ​​en el peso del niño. Los estudios futuros de este tipo deberían incluir mediciones del índice de masa corporal (IMC) basado en la edad y el sexo y las trayectorias, y también examinar otros beneficios importantes para los niños y las familias.

20.3.24

Primary Care Interventions to Prevent Child Maltreatment: Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force.

Viswanathan M, Rains C, Hart LC, et al. Primary Care Interventions to Prevent Child Maltreatment: Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2024;331(11):959–971. doi:10.1001/jama.2024.0276

Importancia: El maltrato infantil se asocia con graves consecuencias físicas, psicológicas y conductuales negativas.

Objetivo: Revisar la evidencia sobre intervenciones factibles o referibles en atención primaria para prevenir el maltrato infantil para informar al Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU.

Fuentes de datos: PubMed, Biblioteca Cochrane y registros de ensayos hasta el 2 de febrero de 2023; Referencias, expertos y vigilancia hasta el 6 de diciembre de 2023.

Selección de estudios: ensayos clínicos aleatorios en inglés de jóvenes hasta los 18 años (o sus cuidadores) sin exposición conocida ni signos o síntomas de maltrato actual o pasado.

Extracción y síntesis de datos: dos revisores evaluaron los títulos/resúmenes, los artículos de texto completo y la calidad de los estudios, y extrajeron los datos; cuando al menos 3 estudios similares estuvieron disponibles, se realizaron metanálisis.

Principales resultados y medidas: Informes medidos directamente de abuso o negligencia infantil (informes a los Servicios de Protección Infantil o retirada del niño del hogar); medidas indirectas de abuso o negligencia (lesiones, visitas al departamento de emergencias, hospitalización); salud y bienestar conductual, de desarrollo, emocional, mental o físico; mortalidad; daños.

Resultados: Se incluyeron veinticinco ensayos (N = 14 355 participantes); 23 incluyeron visitas domiciliarias. La evidencia de 11 estudios (5311 participantes) no indicó diferencias en la probabilidad de informes a los Servicios de Protección Infantil dentro del año posterior a la finalización de la intervención (odds ratio combinado, 1,03 [IC del 95 %, 0,84-1,27]). Cinco estudios (3336 participantes) no encontraron diferencias en el retiro del niño del hogar dentro de uno a tres años de seguimiento (cociente de riesgos agrupado, 1,06 [IC del 95%, 0,37 a 2,99]). La evidencia no sugirió ningún beneficio para las visitas al departamento de emergencias a corto plazo (<2 años) y las hospitalizaciones. La evidencia no fue concluyente para todos los demás resultados debido al número limitado de ensayos sobre cada resultado y a los resultados imprecisos. Entre dos ensayos que informaron daños, ninguno informó diferencias estadísticamente significativas. La evidencia contextual indicó (1) prácticas muy variables al evaluar, identificar y denunciar el maltrato infantil a los Servicios de Protección Infantil, incluidas variaciones por raza o etnia; (2) precisión muy variable de los instrumentos de detección; y (3) evidencia de que las intervenciones contra el maltrato infantil pueden estar asociadas con mejoras en algunos determinantes sociales de la salud.

Conclusiones y relevancia: La base de evidencia sobre intervenciones factibles o referibles desde entornos de atención primaria para prevenir el maltrato infantil no sugirió ningún beneficio o evidencia insuficiente para medidas directas o indirectas del maltrato infantil. Había poca información disponible sobre posibles daños. La evidencia contextual señaló el potencial de sesgo o inexactitud en la detección, identificación y notificación del maltrato infantil, pero también destacó la importancia de abordar los determinantes sociales al intervenir para prevenir el maltrato infantil.

19.2.24

Cost-Effectiveness of School Urinary Screening for Early Detection of IgA Nephropathy in Japan.


Key Points
Question  Is the nationwide urinary screening program for students in Japan cost-effective regarding early detection and intervention of IgA nephropathy?

Findings  In this economic evaluation of a hypothetical 1 000 000 children aged 6 years, the school urinary screening strategy cost was ¥4 186 642 (US $39 127) per quality-adjusted life-year gained compared with the no screening strategy, and the number of patients with end-stage kidney failure due to IgA nephropathy was reduced from 60.3 to 31.7 students/1 000 000 individuals.

Meaning  This study found that the school urinary screening program in Japan was cost-effective but cost-effectiveness depended on screening costs, annual probability of incident detection outside screening, and IgA nephropathy incidence.

Abstract
Importance  The evidence for and against screening for chronic kidney disease in youths who are asymptomatic is inconsistent worldwide. Japan has been conducting urinary screening in students for 50 years, allowing for a full economic evaluation that includes the clinical benefits of early detection and intervention for chronic kidney disease.

Objectives  To evaluate the clinical effectiveness and cost-effectiveness of school urinary screening in Japan, with a focus on the benefits of the early detection and intervention for IgA nephropathy, and to explore key points in the model that are associated with the cost-effectiveness of the school urinary screening program.

Design, Setting, and Participants  This economic evaluation with a cost-effectiveness analysis used a computer-simulated Markov model from the health care payer’s perspective among a hypothetical cohort of 1 000 000 youths aged 6 years in first grade in Japanese elementary schools, followed up through junior and high school. The time horizon was lifetime. Costs and clinical outcomes were discounted at a rate of 2% per year. Costs were calculated in Japanese yen and 2020 US dollars (¥107 = US $1).

Interventions  School urinary screening for IgA nephropathy was compared with no screening.

Main Outcomes and Measures  Outcomes were costs and quality-adjusted life-years (QALYs). Cost-effectiveness was determined by evaluating whether the incremental cost-effectiveness ratio (ICER) per QALY gained remained less than ¥7 500 000 (US $70 093).

Results  In the base case analysis, the ICER was ¥4 186 642 (US $39 127)/QALY, which was less than the threshold. There were 60.3 patients/1 000 000 patients in the no-screening strategy and 31.7 patients/1 000 000 patients in the screening strategy with an end-stage kidney disease. Cost-effectiveness improved as the number of screenings decreased (screening frequency <3 times: incremental cost, −¥75 [US $0.7]; incremental QALY, 0.00025; ICER, dominant), but the number of patients with end-stage kidney disease due to IgA nephropathy increased (40.9 patients/1 000 000 patients). Assuming the disutility due to false positives had a significant impact on the analysis; assuming a disutility of 0.01 or more, the population with no IgA nephropathy had an ICER greater than the threshold (¥8 304 093 [US $77 608]/QALY).

Conclusions and Relevance  This study found that Japanese school urinary screening was cost-effective, suggesting that it may be worthy of resource allocation. Key factors associated with cost-effectiveness were screening cost, the probability of incident detection outside of screening, and IgA nephropathy incidence, which may provide clues to decision-makers in other countries when evaluating the program in their own context.

21.11.23

Screening, Referral, Behavioral Counseling, and Preventive Interventions for Oral Health in Children and Adolescents Aged 5 to 17 Years: A Systematic Review for the US Preventive Services Task Force.

Chou R, Bougatsos C, Griffin J, Selph SS, Ahmed A, Fu R, Nix C, Schwarz E. Screening, Referral, Behavioral Counseling, and Preventive Interventions for Oral Health in Children and Adolescents Aged 5 to 17 Years: A Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2023 Nov 7;330(17):1674-1686. doi: 10.1001/jama.2023.20435. PMID: 37934216.

Importance: Dental caries is common in children and adolescents aged 5 to 17 years and potentially amenable to primary care screening and prevention.

Objective: To systematically review the evidence on primary care screening and prevention of dental caries in children and adolescents aged 5 to 17 years to inform the US Preventive Services Task Force.

Data sources: MEDLINE, Cochrane Central Register of Controlled Trials, and Cochrane Database of Systematic Reviews (to October 3, 2022); surveillance through July 21, 2023.

Study selection: Diagnostic accuracy of primary care screening instruments and oral examination; randomized and nonrandomized trials of screening and preventive interventions and systematic reviews of such studies; cohort studies on primary care oral health screening and preventive intervention harms.

Data extraction and synthesis: One investigator abstracted data; a second checked accuracy. Two investigators independently rated study quality. Random-effects meta-analysis was performed for fluoride supplements and xylitol; for other preventive interventions, pooled estimates were used from good-quality systematic reviews.

Main outcomes and measures: Dental caries, morbidity, functional status, quality of life, harms; diagnostic test accuracy.

Results: Three systematic reviews (total 20 684 participants) and 19 randomized clinical trials, 3 nonrandomized trials, and 1 observational study (total 15 026 participants) were included. No study compared screening vs no screening. When administered by dental professionals or in school settings, fluoride supplements compared with placebo or no intervention were associated with decreased change from baseline in the number of decayed, missing, or filled permanent teeth (DMFT index) or decayed or filled permanent teeth (DFT index) (mean difference, -0.73 [95% CI, -1.30 to -0.19]) at 1.5 to 3 years (6 trials; n = 1395). Fluoride gels were associated with a DMFT- or DFT-prevented fraction of 0.18 (95% CI, 0.09-0.27) at outcomes closest to 3 years (4 trials; n = 1525), fluoride varnish was associated with a DMFT- or DFT-prevented fraction of 0.44 (95% CI, 0.11-0.76) at 1 to 4.5 years (5 trials; n = 3902), and resin-based sealants were associated with decreased risk of carious first molars (odds ratio, 0.21 [95% CI, 0.16-0.28]) at 48 to 54 months (4 trials; n = 440). No trial evaluated primary care counseling or dental referral. Evidence on screening accuracy, silver diamine fluoride, xylitol, and harms was very limited, although serious harms were not reported.

Conclusions and relevance: Administration of fluoride supplements, fluoride gels, varnish, and sealants in dental or school settings improved caries outcomes. Research is needed on the effectiveness of oral health preventive interventions in primary care settings and to determine the benefits and harms of screening.

27.7.23

Screening for Lipid Disorders in Children and Adolescents: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force.


ABSTRACT
IMPORTANCE: Lipid screening in childhood and adolescence can lead to early dyslipidemia diagnosis. The long-term benefits of lipid screening and subsequent treatment in this population are uncertain.
OBJECTIVE: To review benefits and harms of screening and treatment of pediatric dyslipidemia due to familial hypercholesterolemia (FH) and multifactorial dyslipidemia.
DATA SOURCES: MEDLINE and the Cochrane Central Register of Controlled Trials through May 16, 2022; literature surveillance through March 24, 2023.
STUDY SELECTION: English-language randomized clinical trials (RCTs) of lipid screening; recent, large US cohort studies reporting diagnostic yield or screen positivity; and RCTs of lipid-lowering interventions.
DATA EXTRACTION AND SYNTHESIS: Single extraction, verified by a second reviewer. Quantitative synthesis using random-effects meta-analysis.
MAIN OUTCOMES AND MEASURES: Health outcomes, diagnostic yield, intermediate outcomes, behavioral outcomes, and harms.
RESULTS: Forty-three studies were included (n = 491?516). No RCTs directly addressed screening effectiveness and harms. Three US studies (n = 395?465) reported prevalence of phenotypically defined FH of 0.2% to 0.4% (1:250 to 1:500). Five studies (n = 142?257) reported multifactorial dyslipidemia prevalence; the prevalence of elevated total cholesterol level (=200 mg/dL) was 7.1% to 9.4% and of any lipid abnormality was 19.2%. Ten RCTs in children and adolescents with FH (n = 1230) demonstrated that statins were associated with an 81- to 82-mg/dL greater mean reduction in levels of total cholesterol and LDL-C compared with placebo at up to 2 years. Nonstatin-drug trials showed statistically significant lowering of lipid levels in FH populations, but few studies were available for any single drug. Observational studies suggest that statin treatment for FH starting in childhood or adolescence reduces long-term cardiovascular disease risk. Two multifactorial dyslipidemia behavioral counseling trials (n = 934) demonstrated 3- to 6-mg/dL greater reductions in total cholesterol levels compared with the control group, but findings did not persist at longest follow-up. Harms reported in the short-term drug trials were similar in the intervention and control groups.
CONCLUSIONS AND RELEVANCE: No direct evidence on the benefits or harms of pediatric lipid screening was identified. While multifactorial dyslipidemia is common, no evidence was found that treatment is effective for this condition. In contrast, FH is relatively rare; evidence shows that statins reduce lipid levels in children with FH, and observational studies suggest that such treatment has long-term benefit for this condition.

6.7.23

Diez intervenciones preventivas de la consulta de Pediatría de Atención Primaria apoyadas por la OMS (I)

Esparza Olcina MJ, Grupo PrevInfad . Diez intervenciones preventivas de la consulta de Pediatría de Atención Primaria apoyadas por la OMS (I). Form Act Pediatr Aten Prim. 2023;16;88-91.

PUNTOS CLAVE

  • En las consultas de Atención Primaria se implementan intervenciones basadas en pruebas, pero también prácticas comunes basadas en la tradición, no siempre inocuas ni exentas de costes.
  • La OMS Europa ha elaborado un manual sobre la Atención Primaria para niños y adolescentes que incluye los estándares basados en pruebas de los cuidados sanitarios en la región europea de la OMS.
  • Se resumen los diez artículos publicados, uno por cada actividad preventiva estudiada para menores de cinco años.
  • Las actividades preventivas para menores de cinco años se han dividido en intervenciones farmacológicas únicas, intervenciones múltiples y cribados.

3.7.23

Child and adolescent mental well-being intervention programme: A systematic review of randomised controlled trials.

Lam LT, & Lam MK. (2023). Child and adolescent mental well-being intervention programme: A systematic review of randomised controlled trials. Frontiers in Psychiatry, 14, 1106816. DOI: 10.3389/fpsyt.2023.1106816

BACKGROUND: There has been an increasing awareness and recognition of mental well-being as one of the main outcome measures in national mental health policy and service provision in recent years. Many systemic reviews on intervention programmes for mental health or general well-being in young people have been conducted; however, these reviews were not mental well-being specific.

OBJECTIVE: This study aims to examine the effectiveness of child and adolescent mental well-being intervention programmes and to identify the approach of effective intervention by reviewing the available Randomised Controlled Trials.

METHODS: This systematic review study followed the PRISMA guidelines for systematic reviews ensuring a methodical and structured approach for the literature search and the subsequent review processes. The systematic literature search utilised major medical and health databases. Covidence, an online application for conducting systematic reviews, was used to assemble the titles, abstracts and full articles retrieved from the initial literature search. To examine the quality of the included trials for determining the strength of the evidence provided, the JBI Critical Appraisal Tool for Randomised Controlled Trial was used.

RESULTS: There were 34 studies identified after an extensive search of the literature following the PRISMA guidelines. Seven (7) fulfilled all selection criteria and provided information on the effect of an intervention programme on mental well-being in adolescence. Data were extracted and analysed systematically with key information summarised. The results suggested that two (2) programmes demonstrated significant intervention effects, but with a small effect size. The quality of these trials was also assessed using the JBI Critical Appraisal Tool for Randomised Controlled Trials and identified some methodological issues.

CONCLUSION: In conclusion, activity-based and psychoeducation are shown to be potentially effective approaches for future programme development. More research on a well-designed programme is urgently needed, particularly in developing countries, to provide good evidence in supporting the mental health policy through the enhancement of mental well-being in young people.


26.6.23

Psychometric Properties of Screening Instruments for Social Network Use Disorder in Children and Adolescents A Systematic Review.


Abstract
Importance  Children and adolescents spend considerable time on the internet, which makes them a highly vulnerable group for the development of problematic usage patterns. A variety of screening methods have already been developed and validated for social network use disorder (SNUD); however, a systematic review of SNUD in younger age groups has not been performed.

Objective  To review published reports on screening tools assessing SNUD in children and adolescents with a maximum mean age of 18.9 years.

Evidence Review  To identify instruments for the assessment of SNUD, a systematic literature search was conducted in the databases PsycINFO, PubMed, Web of Science, PsycArticles, and Scopus. The final search took place on May 2, 2022. Psychometric properties of available tools were examined and evaluated to derive recommendations for suitable instruments for individuals up to 18 years of age.

Findings  A total of 5746 publications were identified, of which 2155 were excluded as duplicates. Of the remaining 3591 nonredundant publications, 3411 studies were assessed as not relevant after title and abstract screening. A full-text analysis of 180 remaining studies classified as potentially eligible resulted in a final inclusion of 29 studies revealing validation evidence for a total of 19 tools. The study quality was mostly moderate. With regard to validation frequency, 3 tools exhibited the largest evidence base: Social Media Disorder Scale (SMDS), the short version of the Bergen Facebook Addiction Scale, and Bergen Social Media Addiction Scale–Short Form (BSMAS-SF). Among these, 1 study tested a parental version (SMDS-P) for its psychometric properties. Taking all criteria into account, the strongest recommendation was made for the SMDS and BSMAS-SF.

Conclusions and Relevance  Results suggest that the SMDS-SF and BSMAS-SF were appropriate screening measures for SNUD. Advantages of the SMDS are the availability of a short version and the possibility of an external parental rating.

12.4.23

Number Needed to Screen for Tuberculosis Disease Among Children: A Systematic Review.

Robsky KO, Chaisson LH, Naufal F, et al. Number Needed to Screen for Tuberculosis Disease Among Children: A Systematic Review. Pediatrics. 2023 Apr 1;151(4):e2022059189. doi: 10.1542/peds.2022-059189.

Context: Improving detection of pediatric tuberculosis (TB) is critical to reducing morbidity and mortality among children.

Objective: We conducted a systematic review to estimate the number of children needed to screen (NNS) to detect a single case of active TB using different active case finding (ACF) screening approaches and across different settings.

Data sources: We searched 4 databases (PubMed, Embase, Scopus, and the Cochrane Library) for articles published from November 2010 to February 2020.

Study selection: We included studies of TB ACF in children using symptom-based screening, clinical indicators, chest x-ray, and Xpert.

Data extraction: We indirectly estimated the weighted mean NNS for a given modality, location, and population using the inverse of the weighted prevalence. We assessed risk of bias using a modified AXIS tool.

Results: We screened 27 221 titles and abstracts, of which we included 31 studies of ACF in children < 15 years old. Symptom-based screening was the most common screening modality (weighted mean NNS: 257 [range, 5-undefined], 19 studies). The weighted mean NNS was lower in both inpatient (216 [18-241]) and outpatient (67 [5-undefined]) settings (107 [5-undefined]) compared with community (1117 [28-5146]) and school settings (464 [118-665]). Risk of bias was low.

Limitations: Heterogeneity in the screening modalities and populations make it difficult to draw conclusions.

Conclusions: We identified a potential opportunity to increase TB detection by screening children presenting in health care settings. Pediatric TB case finding interventions should incorporate evidence-based interventions and local contextual information in an effort to detect as many children with TB as possible.

9.3.23

La presencia de factores de riesgo cardiovascular en los niños aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares en los adultos.

Blanco Rodríguez C, González Rodríguez MP. La presencia de factores de riesgo cardiovascular en los niños aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares en los adultos. Evid Pediatr. 2023;19:8.
Valoración crítica del artículo: Jacobs DR, Woo JG, Sinaiko AR, Daniels SR, Ikonen J, Juonala M, et al. Childhood Cardiovascular Risk Factors and Adult Cardiovascular Events. N Engl J Med. 2022 May 19;386(20):1877-88.

Objetivo: establecer la relación causal entre la presencia de factores de riesgo cardiovascular (FRCV) en niños y el desarrollo de enfermedad cardiovascular (ECV) en el adulto.
Diseño: estudio de cohortes prospectivo con tiempo medio de seguimiento de 35 años.
Emplazamiento: participantes en i3C (consorcio de cohorte cardiovascular infantil) que incluye 7 cohortes registradas en Australia, Finlandia y Estados Unidos.
Población de estudio: se incluyeron 40 648 participantes del registro de i3C, realizado entre los años 1970-1990, con edades de 3 a 19 años.
Evaluación del factor de riesgo: se incluyeron el índice de masa corporal (IMC), la tensión arterial sistólica (TAS), los niveles de colesterol total, los niveles de triglicéridos y el hábito tabáquico. Se calcularon unas puntuaciones estandarizadas individuales, así como una puntuación combinada (calculada como la media no ponderada de la suma de las cinco individuales). Otras variables registradas fueron: edad, sexo, nivel educativo de las familias y de los participantes en edad adulta. Los calendarios de medición de estas variables fueron desiguales y no siempre completos en las siete cohortes. El consumo de tabaco se registró como sí o no.
Medición del resultado: las variables de resultado fueron ECV fatales (ECVF) y no fatales (ECVnF): infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, angina, accidente isquémico transitorio, insuficiencia cardiaca isquémica, intervención carotidea, aneurisma de aorta abdominal o revascularización coronaria. La información se recogió entre 2015 y 2019 a través de encuestas a los participantes y, cuando no se localizaron, consultando los registros nacionales de mortalidad. Se codificaron según la Clasificación Internacional de Enfermedades 9 y 10. Los modelos se ajustaron por sexo, raza negra, cohorte, edad media de seguimiento, número de visitas en la infancia y educación parental. Los registros médicos fueron revisados por un comité médico que desconocía los datos de los participantes.
La imputación se basó en los 319 ECVF que ocurrieron en 38 589 participantes y 779 ECVF y ECVnF observados en 20 656 participantes. En un subgrupo de 13 401 participantes, de quienes se dispusieron los datos de factores de riesgo en la infancia y en la vida adulta (media de edad 31 años; desviación estándar [DE] 5,6 años), se incluyeron 115 ECVF y en 11 156 participantes 406 ECVF o ECVnF. Se estimaron los cocientes de riesgos instantáneos (hazard ratio [HR]) por cada unidad de aumento en las puntuaciones estandarizadas, excepto para el tabaco, que se estimó para fumar frente a no fumar.
Resultados principales: los ECV acontecieron a una edad media de 47 (DE 8) años, siendo más frecuentes en los pacientes de mayor edad, varones y con un nivel educativo inferior. Los resultados fueron similares en las siete cohortes estudiadas.
En el análisis de 38 589 participantes se produjo un ECVF en 319 (0,8%) (49,7% varones y 15% afroamericanos, edad media de visita en la infancia 11,8 años (DE 3,1). El HR para un ECVF fue 1,30 (intervalo de confianza del 95% [IC 95]: 1,14 a 1,47) por cada unidad de incremento en la puntuación del nivel de colesterol, 1,5 (IC 95: 1,33 a 1,7) para los triglicéridos, 1,44 (IC 95: 1,33 a 1,57) para el IMC, 1,34 (IC 95: 1,19 a 1,5) para la TAS y 1,61 (IC 95: 1,21 a 2,13) en consumo de tabaco. El HR para un ECVF en la puntuación combinada fue 2,71 (IC 95: 2,23 a 3,29).
En el análisis de 20 656 participantes, 779 tuvieron un ECVF o ECVnF (3,8%). El HR combinado para ECVF y ECVnF fue 2,75 (IC 95: 2,48 a 3,06).
En el grupo de 13 041 participantes con datos de factores de riesgo disponibles en la infancia y adultos, el HR combinado para ECVF fue 3,54 (IC 95: 2,57 a 4,87) y para ECVF y ECVnF 3,21 (IC 95: 2,69 a 3,85).
Los pacientes con puntuación estandarizada combinada ≥0 tuvieron un riesgo 2 a 9 veces más alto de ECV en la vida adulta que aquellos con puntuación <-0,5.
Conclusión: la presencia de factores de riesgo cardiovascular en la infancia y su progresión en la vida adulta se asocia a eventos cardiovasculares en el adulto de edad media.

Comentario Crítico (Evid Pediatr)
Justificación: la presencia de FRCV en la infancia se ha asociado con ECV en adultos. En general, los estudios realizados hasta ahora han encontrado una asociación con enfermedad subclínica1. Este estudio analiza la posible asociación con ECVF y ECVnF en la vida adulta. La prevención de la ECV es un problema de salud importante2, por lo que es prioritaria la identificación y el control de estos factores de riesgo desde la infancia.
Validez o rigor científico: se trata de un estudio de cohortes con una gran muestra poblacional y un amplio intervalo de edades durante la infancia, con largo seguimiento. Existe definición clara de la población, de la exposición y del efecto. La medición del resultado fue independiente. Existe una secuencia temporal entre la exposición y el efecto.
La mayoría de los participantes son de raza blanca (solo 15% raza negra), por lo que sus resultados no incluyen posibles diferencias raciales. A pesar de esta agrupación de datos de siete poblaciones distintas no existen diferencias entre las cohortes en la edad de inicio, de la patología cardiovascular (rara por debajo de la cuarta década de la vida) ni tampoco en los HR de los factores de riesgo cardiovasculares estudiados. Durante el seguimiento hay una pérdida del 46,5% de la población en la que no se pueden tener datos de posibles EVCnF, por lo que, aunque se realizan diferentes imputaciones estadísticas para evitar sesgos en los resultados, estos podrían existir y ser aún mayor la carga de enfermedad en pacientes con factores de riesgo presentes en la infancia y en la vida adulta.
Importancia clínica: los niveles elevados de triglicéridos o colesterol, un IMC elevado, cifras altas de TAS en la infancia o un hábito tabáquico desde edades tempranas se asocian con ECV en el adulto a partir de la cuarta década de la vida. Si el 0,8% de la población tiene una ECVF, la presencia de estos factores en la infancia eleva a más del doble la posibilidad de presentar un ECV en el adulto joven (2,7 más para ECVF y 2,75 más para ECVF o ECVnF).
Los niños con puntuaciones estandarizadas de riesgo altas (≥0) tienen entre un 2 y un 9% más de riesgo de sufrir ECV, siendo este riesgo directamente proporcional a dicha puntuación. Por tanto, el estudio de la presencia de FRCV y su prevención deben comenzar desde la infancia en todos los individuos1,2. La puesta en marcha de políticas poblacionales de educación para salud cardiovascular en la edad pediátrica es una medida prioritaria para cambiar el estilo de vida de niños y adolescentes y de esta forma reducir la morbimortalidad de esta patología y el impacto económico que la ECV supone para la sociedad. La OMS publica una guía de intervenciones para la prevención y control de ECV3. La eficiencia de estas políticas ya se ha puesto de manifiesto en algunos países como Finlandia, con campañas sobre dieta saludable, con un importante descenso en las tasas de mortalidad por ECV en este país5.
Aplicabilidad en la práctica clínica: los resultados son aplicables a nuestro entorno. Los FRCV en la infancia pueden producir ECV y muerte en adultos jóvenes. Se debería considerar una prioridad sanitaria potenciar programas de educación para la prevención primaria de estos factores en la infancia y adolescencia.
Conflicto de intereses de los autores del comentario: no existen.

14.10.22

Interactivity, Quality, and Content of Websites Promoting Health Behaviors During Infancy: 6-Year Update of the Systematic Assessment.

Jawad D, Cheng H, Wen L, Rissel C, Baur L, Mihrshahi S, Taki S
J Med Internet Res 2022;24(10):e38641   URL: https://www.jmir.org/2022/10/e38641

Background:
As of 2021, 89% of the Australian population are active internet users. Although the internet is widely used, there are concerns about the quality, accuracy, and credibility of health-related websites. A 2015 systematic assessment of infant feeding websites and apps available in Australia found that 61% of websites were of poor quality and readability, with minimal coverage of infant feeding topics and lack of author credibility.

Objective:
We aimed to systematically assess the quality, interactivity, readability, and comprehensibility of information targeting infant health behaviors on websites globally and provide an update of the 2015 systematic assessment.

Methods:
Keywords related to infant milk feeding behaviors, solid feeding behaviors, active play, screen time, and sleep were used to identify websites targeting infant health behaviors on the Google search engine on Safari. The websites were assessed by a subset of the authors using predetermined criteria between July 2021 and February 2022 and assessed for information content based on the Australian Infant Feeding Guidelines and National Physical Activity Recommendations. The Suitability Assessment of Materials, Quality Component Scoring System, the Health-Related Website Evaluation Form, and the adherence to the Health on the Net code were used to evaluate the suitability and quality of information. Readability was assessed using 3 web-based readability tools.

Results:
Of the 450 websites screened, 66 were included based on the selection criteria and evaluated. Overall, the quality of websites was mostly adequate. Media-related sources, nongovernmental organizations, hospitals, and privately owned websites had the highest median quality scores, whereas university websites received the lowest median score (35%). The information covered within the websites was predominantly poor: 91% (60/66) of the websites received an overall score of ≤74% (mean 53%, SD 18%). The suitability of health information was mostly rated adequate for literacy demand, layout, and learning and motivation of readers. The median readability score for the websites was grade 8.5, which is higher than the government recommendations (<grade 8). Overall, 74% (49/66) of the websites obtained a poor rating for interactivity, measuring active control, 2-way communication, and synchronicity. The most common features found on websites were social media links (61/66, 92%), frequently asked questions (48/66, 73%), and videos (44/66, 67%). Only 14% (9/66) of websites presented culturally responsive information.

Conclusions:
Quality, content, readability, and interactivity of websites promoting health behaviors during infancy ranged between poor and adequate. Since the 2015 systematic assessment, there was a slight improvement in the quality of websites but no difference in the Suitability Assessment of Materials rating and readability of information. There is a need for researchers and health care providers to leverage innovative web-based platforms to provide culturally competent evidence-based information based on government guidelines that are accessible to those with limited English proficiency.

23.3.22

Screening for Eating Disorders in Adolescents and Adults: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement.

Davidson KW, Barry MJ, Mangione CM, et al.
JAMA. 2022 Mar 15;327(11):1061-1067. doi: 10.1001/jama.2022.1806.

Importance: Eating disorders (eg, binge eating disorder, bulimia nervosa, and anorexia nervosa) are a group of psychiatric conditions defined as a disturbance in eating or eating-related behaviors that impair physical or psychosocial functioning. According to large US cohort studies, estimated lifetime prevalences for anorexia nervosa, bulimia nervosa, and binge eating disorder in adult women are 1.42%, 0.46%, and 1.25%, respectively, and are lower in adult men (anorexia nervosa, 0.12%; bulimia nervosa, 0.08%; binge eating disorder, 0.42%). Eating disorder prevalence ranges from 0.3% to 2.3% in adolescent females and 0.3% to 1.3% in adolescent males. Eating disorders are associated with short-term and long-term adverse health outcomes, including physical, psychological, and social problems.

Objective: The US Preventive Services Task Force (USPSTF) commissioned a systematic review to evaluate the benefits and harms of screening for eating disorders in adolescents and adults with a normal or high body mass index. Evidence limited to populations who are underweight or have other physical signs or symptoms of eating disorders was not considered. The USPSTF has not previously made a recommendation on this topic.

Population: Adolescents and adults (10 years or older) who have no signs or symptoms of eating disorders (eg, rapid weight loss, weight gain, or pronounced deviation from growth trajectory; pubertal delay; bradycardia; oligomenorrhea; and amenorrhea).

Evidence Assessment: The USPSTF concludes that the evidence is insufficient to assess the balance of benefits and harms of screening for eating disorders in adolescents and adults. The evidence is limited and the balance of benefits and harms cannot be determined.

Recommendation: The USPSTF concludes that the current evidence is insufficient to assess the balance of benefits and harms of screening for eating disorders in adolescents and adults. (I statement).

11.10.20

Estimated effect of secondary screening for hip dislocation.

Wenger D, Tiderius CJ, Düppe H.
Abstract
Objectives 
To quantify the effect of secondary screening for hip dislocations.
Design
Retrospective analysis of hospital files from participants in a prospectively collected nationwide registry.
Setting
Child healthcare centres and orthopaedic departments in Sweden.
Participants
Of 126 children with hip dislocation diagnosed later than 14 days age in the 2000–2009 birth cohort, 101 had complete data and were included in the study.
Interventions
The entire birth cohort was subject to clinical screening for hip instability at 6–8 weeks, 6 months and 10–12 months age. Children diagnosed through this screening were compared with children presenting due to symptoms, which was used as a surrogate variable representing a situation without secondary screening.
Main outcome measures
Age at diagnosis and disease severity of late presenting hip dislocations.
Results
Children diagnosed through secondary screening were 11 months younger (median: 47 weeks) compared with those presenting with symptoms (p<0.001). Children diagnosed through secondary screening had 11% risk of having a high (severe) dislocation, compared with 38% for those diagnosed due to symptoms; absolute risk reduction 27% (95% CI: 9.7% to 45%), relative risk 0.28 (95% CI: 0.11 to 0.70). Children presenting due to symptoms had OR 5.1 (95% CI: 1.7 to 15) of having a high dislocation, and OR 11 (95% CI: 4.1 to 31) of presenting at age 1 year or older, compared with the secondary screening group. The secondary screening was able to identify half of the children (55%, 95% CI: 45% to 66%) not diagnosed through primary screening.
Conclusions
Secondary screening at child healthcare centres may have substantially lowered the age at diagnosis in half of all children with late presenting hip dislocation not diagnosed through primary screening, with the risk of having a high dislocation decreased almost to one-quarter in such cases.

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http://dx.doi.org/10.1136/archdischild-2020-319250